The Works of Edgar Allan Poe — Volume 1

By Edgar Allan Poe

Page 64

power of 42,000 times.
By this divide 240,000 (the moon's real distance), and we have five
miles and five sevenths, as the apparent distance. No animal at all
could be seen so far; much less the minute points particularized in the
story. Mr. L. speaks about Sir John Herschel's perceiving flowers (the
Papaver rheas, etc.), and even detecting the color and the shape of the
eyes of small birds. Shortly before, too, he has himself observed that
the lens would not render perceptible objects of less than eighteen
inches in diameter; but even this, as I have said, is giving the glass
by far too great power. It may be observed, in passing, that this
prodigious glass is said to have been molded at the glasshouse of
Messrs. Hartley and Grant, in Dumbarton; but Messrs. H. and G.'s
establishment had ceased operations for many years previous to the
publication of the hoax.

On page 13, pamphlet edition, speaking of "a hairy veil" over the eyes
of a species of bison, the author says: "It immediately occurred to the
acute mind of Dr. Herschel that this was a providential contrivance
to protect the eyes of the animal from the great extremes of light
and darkness to which all the inhabitants of our side of the moon are
periodically subjected." But this cannot be thought a very "acute"
observation of the Doctor's. The inhabitants of our side of the moon
have, evidently, no darkness at all, so there can be nothing of the
"extremes" mentioned. In the absence of the sun they have a light from
the earth equal to that of thirteen full unclouded moons.

The topography throughout, even when professing to accord with Blunt's
Lunar Chart, is entirely at variance with that or any other lunar chart,
and even grossly at variance with itself. The points of the compass,
too, are in inextricable confusion; the writer appearing to be ignorant
that, on a lunar map, these are not in accordance with terrestrial
points; the east being to the left, etc.

Deceived, perhaps, by the vague titles, Mare Nubium, Mare
Tranquillitatis, Mare Faecunditatis, etc., given to the dark spots by
former astronomers, Mr. L. has entered into details regarding oceans
and other large bodies of water in the moon; whereas there is no
astronomical point more positively ascertained than that no such bodies
exist there. In examining the boundary between light and darkness (in
the crescent or gibbous moon) where this boundary crosses any of the
dark places, the line of division is found to be rough and jagged; but,
were these dark places liquid, it would evidently be

Last Page Next Page

Text Comparison with Poemas

Page 0
El viento frío, los pitos arromadizados, el humo de las chimeneas, el movimiento de las máquinas, las mismas ondas ventrudas de aquel mar estañado, el vapor que caminaba rumbo a la gran bahía, todo decía: _all right_.
Page 1
Pero, ¿sabes?, se te ha herido mucho por el mundo, divinidad, manchando tu esplendor.
Page 2
Ha conseguido establecer el imperio de la materia desde su estado misterioso con Edison, hasta la apoteosis del puerco, en esa abrumadora ciudad de Chicago.
Page 4
El dón mitológico parece nacer en él por lejano atavismo, y vese en su poesía un claro rayo del país del sol y azul en que nacieron sus antepasados.
Page 5
El mismo Clarke protestó contra los falsos retratos de Poe, que después de su muerte publicaron.
Page 6
» Cuando entra a West Point hace notar en él un colega, Mr.
Page 7
Parece que la distinción y dotes físicas deberían ser nativas en todos los portadores de la lira.
Page 8
La Ciencia impide al poeta penetrar y tender las alas en la atmósfera de las verdades ideales.
Page 10
He bebido de un agua que apaga toda sed.
Page 11
Y al fin, cuando le faltaron las fuerzas, pudo hallar una sombra peregrina.
Page 12
LA DURMIENTE En el mes de Junio, a media noche me encuentro bajo la mística luna.
Page 13
¡Ella duerme! ¡Oh! puede que su sueño sea tan profundo como durable!; ¡que el cielo la tenga en su santa guardia! ¡Que esta cámara sea transformada en una más melancólica y yo rogaré a Dios que la deje dormir para siempre, los ojos cerrados, mientras que a su alrededor errarán los fantasmas de oscuros velos! Mi amor: ¡ella duerme! ¡Que su sueño eterno pueda ser profundo! ¡Que los gusanos se deslicen dulcemente a su alrededor! ¡Que en el fondo del bosque viejo y sombrío, alguna gran tumba pueda abrirse para ella, alguna gran tumba que haya cerrado otras veces como alas sus negros «panneaux» triunfantes, por encima de los estandartes funerarios bordados con las armas de su ilustre familia;--alguna tumba lejana y aislada contra la portada de la cual ella haya en su infancia lanzado tantas piedras ociosas;--algún sepulcro cuya puerta sonora no le devuelva jamás nuevos ecos, a ella, pobre hija del pecado, que en otro tiempo se estremecía al pensamiento de que fueran los muertos quienes le respondiesen gimiendo! 1845.
Page 14
No somos impotentes nosotras, pálidas piedras.
Page 15
.
Page 16
Ese pudor no era, quizá, sino pudor virginal--pudo muy bien pasar por tal,--aunque su esplendor haya hecho nacer una llama más impetuosa todavía en el seno de aquel que, ¡pobre de él! te vio en tu día nupcial, cuando tu frente se cubría de ese rubor invencible, a pesar de que estuvieras rodeada de dicha y que.
Page 18
Y entonces, ¡cuán profundo es el éxtasis de ese su sueño! De mañana, ellas se levantan, y su velo lunar vuela por los cielos mientras se agitan como pálido albatros al soplo de la tempestad que las sacude como a casi todas las cosas.
Page 19
¡Melodiosa y cristalina suena, suena, suena, suena, suena, suena la nota ágil y argentina con metálico y alegre y límpido retintín! II ¡Escuchad! Un dulce coro puebla la atmósfera toda: son las campanas de oro de la boda.
Page 20
como un suave reproche desgrana en la calma noche las perlas de su delicia.
Page 21
VIII Tranquilicé a mi Psiquis, y besándola, de su mente aparté las inquietudes y sus zozobras disipé profundas, y convencerla que siguiera pude.
Page 27
nunca jamás! FIN.