The Complete Poetical Works of Edgar Allan Poe Including Essays on Poetry

By Edgar Allan Poe

Page 74

These fancies to the wind. Remember, pray,
Your bearing lately savored much of rudeness
Unto the Duke. Arouse thee! and remember!

_Pol_. Remember? I do. Lead on! I _do_ remember.
(_going_).
Let us descend. Believe me I would give,
Freely would give the broad lands of my earldom
To look upon the face hidden by yon lattice--
"To gaze upon that veiled face, and hear
Once more that silent tongue."

_Bal_. Let me beg you, sir,
Descend with me--the Duke may be offended.
Let us go down, I pray you.

_Voice (loudly_). _Say nay_!--_say nay_!

_Pol_. (_aside_). 'Tis strange!--'tis very strange--methought
the voice
Chimed in with my desires and bade me stay!
(_Approaching the window_)
Sweet voice! I heed thee, and will surely stay.
Now be this fancy, by heaven, or be

Last Page Next Page

Text Comparison with Poemas

Page 0
¡Ave: Good morning! Yo sé, divino icono, ¡oh, magna estatua!, que tu solo nombre, el de la excelsa beldad que encarnas, ha hecho brotar.
Page 1
Se experimenta casi una impresión dolorosa; sentís el dominio del vértigo.
Page 2
Temeríase a cada momento un choque, un fracaso, si no se conociese que este inmenso río que corre con una fuerza de alud, lleva en sus ondas la exactitud de una máquina.
Page 3
Así tú para mí.
Page 4
Ha de ver ya el mundo libre de mancha al cisne inmaculado.
Page 5
Clarke para publicar un grabado que copiaba al poeta en el tiempo en que éste trabajaba en la empresa de aquel caballero.
Page 6
.
Page 7
Era un sublime apasionado, un nervioso, uno de esos divinos semilocos necesarios para el progreso humano, lamentables cristos del arte, que por amor al eterno ideal tienen su calle de la amargura, sus espinas y su cruz.
Page 8
Lo cual estaba ya dicho por Santo Tomás en estas palabras: «Si las cosas mismas no determinan el fin para sí, porque desconocen la razón del fin, es necesario que se les determine el fin por otro.
Page 12
Se diría que las torres se han bamboleado y se hunden, dulcemente, en la onda taciturna, como si las cimas hubieran producido un ligero vacío en el cielo brumoso.
Page 14
Voces fuertes y proféticas se levantan para siempre en nosotros y en toda ruina a la intención de los sabios, parecidas a los himnos de Memnon al Sol! Reinamos en los corazones de los hombres más poderosos; reinamos con despótico imperio sobre todas las almas gigantes.
Page 16
1829.
Page 17
Aunque serena, la noche fruncirá su ceño, y las estrellas, de lo alto de sus tronos celestes, no bajarán más sus miradas con un resplandor parecido al de la esperanza que se concede a los mortales; pero sus órbitas rojas, desprovistas de todo rayo, serán para tu corazón marchito como una quemadura, como una fiebre que querrá unirse a ti para siempre.
Page 18
especie que las hadas han probado ser la mejor,--desciende hasta bajo el horizonte y pone su centro sobre la corona de una eminencia de montañas, mientras que su vasta circunferencia se esparce en vestiduras flotantes sobre los caseríos, sobre las mismas mansiones distantes, sobre bosques extraños, sobre la mar, sobre los espíritus que danzan, sobre cada cosa adormecida, y los sepulta completamente en un laberinto de luz.
Page 19
Y si esa esperanza de orgullo y de poderío me fuera ofrecida ahora acompañada de un dolor semejante al que experimento, no quisiera revivir esa hora brillante.
Page 20
¡Qué solemnes pensamientos despiertan esos acentos! Del lento y triste sonido cada toque, cada nota en el vago viento flota como doliente gemido, y de la noche en la calma el melancólico són, siente estremecida el alma cual solemne admonición.
Page 21
Mira: la senda de los cielos busca; sigamos sin temor sus limpios rayos que ellos a playa llevarán segura, sigamos esa luz limpia y tranquila a través de la bóveda cerúlea.
Page 22
¡Oh, noche infausta, infausta cual ninguna! ¡Oh! ¿Qué infernal espíritu me trajo a esta región fatal de la tristura? Bien reconozco el mudo lago de Auber, y esta comarca que el horror anubla, y el bosque fantasmático de Weir, la región espectral de la pavura! ESTRELLAS FIJAS (TO HELEN) I Te vi un punto; era una noche de julio, noche tibia y perfumada, noche diáfana, de la Luna plena y límpida, límpida como tu alma, descendían sobre el parque adormecido gráciles velos de plata; ni una ráfaga el infinito silencio y la quietud perturbaban; en el parque evaporaban las rosas los perfumes de sus almas, para que los recogieras en aquella noche mágica; para que tú lo aspiraras su último aliento exhalaban, como en una muerte extática; y era una selva encantada, y era una noche de ensueños y claridades fantásticas! II ¡Toda de blanco vestida, toda blanca sobre un banco de violetas reclinada te veía, y a las rosas moribundas y a ti una luz tenue y diáfana alumbraba luz de perla diluida en un éter de suspiros y de evaporadas lágrimas! III ¿Qué hado extraño (¿fué ventura, fué desgracia?) me condujo aquella noche hasta el parque de las rosas que exhalaban los suspiros perfumados de su alma? Ni una hoja susurraba; no se oía una pisada, todo mudo, todo en calma, todo en sueño menos _tú_ y _yo_ (¡cuál me agito al unir las dos palabras!) menos tú y yo.
Page 24
procurando en vano hallar tregua a la honda desventura de la muerte de Leonora, la radiante, la sin par virgen pura a quien Leonora las querubes llaman hora ya sin nombre.
Page 25
--Es el viento--y nada más!» La ventana abrí--y con rítmico aleteo y garbo extraño entró un cuervo majestuoso de la sacra edad de antaño.