La Murdoj de Kadavrejo-Strato

By Edgar Allan Poe

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batojn per iu ajn armilo. La kapo de la mortinto, vidite de la
atestinto, estis entute apartigita disde la korpo kaj estis
ankaux ege frakasita. La gorgxo estis tratrancxita versxajne
per ege akra ilo--sendube per razilo.

ALEKSANDRO ETJENO, kirurgo, estis alvokita kun S-ro Dumaso
por kontrolesplori la kadavrojn. Konfirmis la atestajxojn kaj
opiniojn de S-ro Dumaso.

Nenia grava ceterajxo eksciigxis, kvankam intervjuigxis pluraj
ceteraj homoj. Murdo tiel mistera, tiel perpleksiga pri
cxiuj detaloj, neniam antauxe okazis en Parizo--se verfakte
temas pri murdo. La polico entute malscipovas klarigi la
aferon--malkutima stato cxe ili okaze de tiaj eventoj. Tamen
ankoraux ne aperis la plej eta indico-ombro.

La vespera numero de la jxurnalo raportis ke la plej granda ekscito
dauxre agitas Sankta-Rohxo-Kvartalon, ke oni zorge rekontrolis la
koncernajn ejojn kaj novfoje intervjuis la atestintojn, sed entute
sensukcese. Postskribo menciis tamen ke Adolfo Lebono arestigxis
kaj malliberigxis, kvankam nenio sxajnis lin kulpigi krom la jam
anoncitaj faktoj.

Dupino sxajnis multege interesigxi pri la progreso de tiu
afero--almenaux tiel mi jugxis laux lia maniero, cxar li komentis
nenion. Nur post la anonco pri la malliberigo de Lebono li petis mian
opinion rilate al la murdoj.

Mi rajtis nur konsenti kun la tuta Parizanaro, tiujn konsiderante
kiel nesolveblan misteron. Mi konceptis nenian rimedon pere de kiu
spuri la murdinton.

"Ni ne jugxu laux la rimedo," diris Dupino, laux tiu rudimenta
kontrolesploro. La Pariza polico, tiel lauxdate pri _sagaceco_,
estas ruza, sed nur ruza. Iliaj entreprenoj estas senmetodaj krom
la provizora metodo de la momento. Ili elmontre envicigas multajn
rimedojn sed, ne malofte, tiuj tiel maltauxgas al la proponitaj
celoj ke ili nin pensigas pri S-ro Jxurdeno kiam li petas sian
_robe-de-chambre pour mieuxx entendre la musique_ (cxambrorobon
por pli bone auxdi la muzikon). La rezultoj kiujn ili efektivigas
estas ne malofte surprizaj, sed plejofte tiujn estigas ordinaraj
diligenteco kaj aktivado. Kiam mankas tiuj kvalitoj iliaj entreprenoj
malsukcesas. Vidoko, ekzemple, estis bona divenisto kaj persista
viro. Sed sen edukita pensado li eraris konstante pro la intenseco
mem de sia kontrolesplorado. Li difektis sian vidkapablon tenante tro
proksime la celobjekton. Li vidis eble unu-du punktojn kun malkutima
klareco, tamen agante tiel li perdis elvide la aferon kiel tutajxon.

"Rezultas tial ke oni povas

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Text Comparison with Cuentos Clásicos del Norte, Primera Serie

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Álcott y Émerson creían con sublime optimismo que el mal se cambia al fin en bien; que existe, según la frase de Émerson, un principio de sacarina en todas las cosas.
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--¿La pipa?--preguntó.
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Observaréis que no existe división entre las palabras.
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Puedo recordar fácilmente las palabras de una de aquellas rapsodias.
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Sentíase el hermano inclinado a esta resolución, según explicó, a causa de los extraños síntomas de la enfermedad de la difunta, de ciertas interrogaciones acres e importunas de parte de los médicos y.
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Al terminar este acápite me sobresalté e hice una pausa involuntaria; porque me pareció--aun cuando deduje inmediatamente que era ilusión de mi exaltada fantasía--me pareció, digo, que de algún remoto rincón de la casa llegaba a mis oídos el eco indistinto, amortiguado y confuso ciertamente, de aquellos sonidos de golpes y destrucción que Sir Láuncelot había descrito con tanta minuciosidad.
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ligeramente irregular, eran de igual color.
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"¡Oh, Dios mío!" sollozó a medias Ligeia, alzándose y levantando los brazos a lo alto con movimiento espasmódico, al terminar yo estas líneas.
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Recordé el sitio donde se había depositado una ánfora de vino ligero ordenado por los médicos, y me apresuré a atravesar el aposento para procurárselo.
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Pero ninguna de las máscaras se aventura hasta el séptimo salón hacia el occidente; porque la noche avanza; y una luz más bermeja penetra a través de los rojos cristales; y la negrura de la tétrica drapería causa pavor; y todo aquel que huella la negra alfombra de la cámara escucha resonar las campanadas del reloj de ébano con sordo estruendo y énfasis más solemne que el que perciben los oídos de los que se entregan a la alegría en habitaciones más lejanas.
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Entonces salíamos a la calle cogidos del brazo, continuando las conversaciones del día, vagando muy lejos hasta una hora avanzada, y tratando de encontrar entre las ardientes luces y las sombras de la populosa ciudad aquel refinamiento de excitación mental que la observación tranquila jamás puede procurar.
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Os detuvisteis sobre uno de los fragmentos, resbalasteis y os heristeis ligeramente el tobillo; aparecisteis después algo vejado, murmurasteis algunas palabras, volvisteis a mirar a la pila de piedras y luego quedasteis silencioso.
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que van confirmándose las vagas conjeturas de este noble griego acerca de la reciente cosmogonía de las nebulosas, comprendí que no podríais evitaros de lanzar una mirada a la gran nebulosa de Orión, y ciertamente esperaba que así lo haríais.
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No hay método en sus procedimientos, salvo el método del primer momento.
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El cuello de la.
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Al mismo tiempo el gato se recobraba lentamente.
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Inmediatamente propuse su compra al tabernero, quien manifestó no ser su dueño: no conocía al gato; jamás lo había visto antes.
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Cayó muerta en el sitio, sin un gemido.
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De pronto, nos cogió en facha una ráfaga que venía del Helseggen.
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"Otra circunstancia contribuyó también a devolverme mi sangre fría; y fué la cesación del viento que no podía alcanzarnos en esta posición; pues, como vos mismo lo podéis apreciar, el cinturón de marejada está considerablemente más bajo que el nivel general del océano, que formaba entonces sobre nosotros una alta, negra y enorme protuberancia.