Cuentos Clásicos del Norte, Primera Serie

By Edgar Allan Poe

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había dominado
su naturaleza hasta el punto de que era imposible combatirlo con medios
humanos, observé también una exacerbación análoga en la irritación
nerviosa de su temperamento, y en su excitabilidad por causas triviales
de temor. Habló de nuevo, ahora más a menudo y con mayor insistencia, de
ruidos, ligeros ruidos, y del movimiento inusitado de las draperías, a
que había aludido anteriormente.

Una noche, a fines de septiembre, propuso a mi atención este angustioso
tema con más énfasis aún de lo acostumbrado. Acababa de despertar de un
sueño agitado, durante el cual estuve espiando, con sentimiento mezcla
de ansiedad y de temor, los efectos que se retrataban en su adelgazado
semblante. Sentéme al lado del lecho de ébano, sobre uno de los divanes
de la India. Ella se enderezó a medias y habló, en ardiente murmullo, de
los sonidos que en aquel mismo instante _oía_, pero que yo no podía
escuchar, de los movimientos que ella _veía_, pero que yo no podía
percibir. El aire soplaba fuertemente detrás de las draperías y quise
demostrarle algo que, dejadme confesarlo, yo mismo no creía por
completo: que aquellos suspiros inarticulados y aquellas suaves
variaciones de las figuras sobre el muro no eran sino los efectos
naturales y ordinarios de las ráfagas de aire. Pero una palidez mortal,
extendiéndose sobre su rostro, vino a probarme que eran infructuosos mis
esfuerzos para tranquilizarla. Parecía que estaba a punto de
desfallecer, y no había criados al alcance de la voz. Recordé el sitio
donde se había depositado una ánfora de vino ligero ordenado por los
médicos, y me apresuré a atravesar el aposento para procurárselo. Pero,
al detenerme debajo de la luz del incensario, dos circunstancias de
naturaleza sorprendente atrajeron mi atención. Sentí que algún objeto
palpable aunque invisible había pasado ligeramente cerca de mí; y
observé sobre la dorada alfombra, en el centro precisamente del
resplandor suntuoso del incensario, una sombra, sombra débil, vaga,
angelical, algo semejante a lo que podría definirse como la sombra de
una sombra. Pero yo estaba aturdido con los efectos de una dosis
exagerada de opio y no me preocupé de estas cosas, ni hablé de ellas a
Rowena. Habiendo encontrado el vino, crucé de nuevo la habitación, llené
una copa y la aproximé a los labios de la desfalleciente señora. Habíase
recobrado un tanto, sin embargo, y cogió ella misma el vaso, mientras yo
me hundía en un diván cercano con los ojos fijos en su semblante. En
este momento oí distintamente un paso ligero sobre la alfombra y cerca
del lecho; y un segundo después, en el acto en que Rowena levantaba la
copa hasta

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Text Comparison with Le Corbeau = The Raven

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_Ah! distinctement je me souviens que.
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Ardemment je souhaitais le jour--vainement j'avais cherché d'emprunter à mes livres un sursis au chagrin--au chagrin de la Lénore perdue--de la rare et rayonnante jeune fille que les anges nomment Lénore:--de nom pour elle ici, non, jamais plus!_ And the silken sad uncertain rustling of each purple curtain Thrilled me--filled me with fantastic terrors never felt before; So that now, to still the beating of my heart, I stood repeating "'Tis some visitor entreating entrance at my chamber door-- Some late visitor entreating entrance at my chamber door;-- This it is and nothing more.
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" _Rentrant dans la chambre, toute mon âme en feu, j'entendis bientôt un heurt en quelque sorte plus fort qu'auparavant.
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" _Je m'émerveillai fort d'entendre ce disgracieux volatile s'énoncer aussi clairement, quoique sa réponse n'eût que peu de sens et peu .
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" Then the bird said, "Nevermore.
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"Wretch," I cried, "thy God hath lent thee--by these angels he hath sent thee Respite--respite and nepenthe from thy memories of Lenore! Quaff, oh quaff this kind nepenthe, and forget this.
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" Quoth the Raven, "Nevermore.
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Laisse inviolé mon abandon! quitte le buste au-dessus de ma porte! ôte ton bec de mon coeur et jette ta forme loin de ma porte!» Le Corbeau dit: «Jamais plus!»_ And the Raven, never flitting, still is sitting--still is sitting On the pallid bust of Pallas just above my chamber door; And his eyes have all the seeming of a Demon's that is dreaming, And the lamp-light o'er him streaming throws his shadow on the floor; And my soul from out that shadow that lies floating on the floor Shall be lifted--nevermore! _Et le Corbeau, sans voleter, siége encore--siége encore sur le buste pallide de Pallas, juste au-dessus de la porte de ma chambre, et ses yeux ont toute la semblance des yeux d'un démon qui rêve, et la lumière de la lampe, ruisselant sur lui, projette son ombre à terre: et mon âme, de cette ombre qui gît flottante à terre, ne s'élèvera--jamais plus!_.