Cuentos Clásicos del Norte, Primera Serie

By Edgar Allan Poe

Page 51

de palidez cadavérica; grandes ojos incomparablemente húmedos y
luminosos; labios algo delgados y muy descoloridos, pero de bellísima
curva; nariz de delicado perfil hebreo con ventanillas extraordinariamente
movibles para esta clase de tipo; barba finamente modelada, que acusaba
en su falta de prominencia la falta de energía moral; cabello tan suave
y tenue como una pluma; facciones todas que, acompañadas de un
desarrollo poco común hacia las sienes, formaban un conjunto que no
podía olvidarse fácilmente. Y ahora la simple exageración del carácter
predominante de aquellos rasgos y del sello que les caracterizaba había
provocado cambios tan profundos que me hacían dudar de la personalidad
de aquel a quien me dirigía. La palidez excesiva de la piel le hacía
asemejarse a un espectro; y sobre todo, me deslumbraba el brillo
maravilloso de sus ojos, produciéndome casi una especie de pavor. El
cabello plateado había crecido descuidadamente y en su tenuidad flotaba
más bien que caía alrededor del rostro, en forma tal, que me era
imposible asociar su arábigo estilo con la idea de un ser humano.

En los modales de mi amigo pude notar inmediatamente cierta incoherencia
y vaguedad que provenían, según me apercibí pronto, de continuos y
fútiles esfuerzos para dominar una habitual trepidación o excesiva
agitación nerviosa. En realidad, estaba preparado a encontrar algo de
esta naturaleza, no sólo por su carta sino por reminiscencias de la
expresión particular de sus facciones juveniles y por conclusiones
fáciles de deducir de su temperamento y aspecto físico peculiares. Sus
ademanes eran alternativamente fogosos y taciturnos. Su voz cambiaba con
rapidez desde cierta trémula indecisión, cuando la vida física parecía
completamente agotada, hasta una especie de concisión enérgica, una
enunciación firme, áspera, pausada y sonora, semejante a aquella gutural
pronunciación, lenta, equilibrada y vibrante, que puede observarse en el
ebrio consuetudinario o en el fumador de opio impenitente durante el
período de excitación más intensa.

En esta forma habló del objeto de mi visita, de su deseo ardiente de
verme y del solaz que aguardaba de mi presencia. Entró al cabo en lo que
consideraba la naturaleza de su enfermedad. Era, decía, un mal de
constitución y de familia, algo para lo cual desesperaba de encontrar
remedio; una simple afección nerviosa, añadió inmediatamente, que sin
duda pasaría pronto. Se manifestaba esta afección en una multitud de
sensaciones extraordinarias. Algunas de ellas me interesaron y
trastornaron conforme las detallaba, aun cuando influían quizá para este
resultado los términos que empleaba y su manera de narrarlas. Sufría
mucho por la sensibilidad morbosa de sus sentidos; sólo podía tolerar el
alimento más insípido; podía usar únicamente vestiduras de determinada
clase de tejido; el perfume de

Last Page Next Page

Text Comparison with The Complete Poetical Works of Edgar Allan Poe Including Essays on Poetry

Page 9
Bolling talked with his associate, Poe would continue to scribble away with his pencil, as if writing, and when his visitor jestingly remonstrated with him on his want of politeness, he replied that he had been all attention, and proved that he had by suitable comment, assigning as a reason for his apparent want of courtesy that he.
Page 14
Under Poe's management, assisted by the liberality of Mr.
Page 15
I went through precisely the same scene.
Page 46
Slightly revised, the poem reappeared in Burton's 'Gentleman's Magazine' for August, 1839, as "To----.
Page 68
thee now, Politian! Thou must not--nay indeed, indeed, thou shalt not Give way unto these humors.
Page 78
Why dost thou pause, Politian? _Pol_.
Page 83
That he, Castiglione, not being aware Of any feud existing, or any cause Of quarrel between your lordship and himself, Cannot accept the challenge.
Page 89
Most singular--singular! _Duke_.
Page 105
A dome, by linked light from Heaven let down, Sat gently on these columns as a crown-- A window of one circular diamond, there, Look'd out above into the purple air And rays from God shot down that meteor chain And hallow'd all the beauty twice again, Save when, between th' Empyrean and that ring, Some eager spirit flapp'd his dusky wing.
Page 125
III.
Page 152
Of pain there was some little; of pleasure there was much; but of moral pain or pleasure none at all.
Page 157
'Charmion'.
Page 160
The exceeding tenuity of the object of our dread was apparent; for all heavenly objects were plainly visible through it.
Page 162
The year had been a year of terror, and of feeling more intense than terror for which there is no name upon the earth.
Page 172
Just as the Intellect concerns itself with Truth, so Taste informs us of the Beautiful, while the Moral Sense is regardful of Duty.
Page 174
words, however, in explanation.
Page 186
It is only with the _denouement_ constantly in view that we can give a plot its indispensable air of consequence, or causation, by making the incidents, and especially the tone at all points, tend to the development of the intention.
Page 187
If any literary work is too long to be read at one sitting, we must be content to dispense with the immensely important effect derivable from unity of impression--for, if two sittings be required, the affairs of the world interfere, and everything like totality is at once destroyed.
Page 188
For this reason, at least one-half of the "Paradise Lost" is essentially prose--a succession of poetical excitements interspersed, _inevitably_, with corresponding depressions--the whole being deprived, through the extremeness of its length, of the vastly important artistic element, totality, or unity of effect.
Page 193
I made the bird alight on the bust of Pallas, also for the effect of contrast between the marble and the plumage--it being understood that the bust was absolutely _suggested_ by the bird--the bust of _Pallas_ being chosen, first, as most in keeping with the scholarship of the lover, and, secondly, for the sonorousness of the word, Pallas, itself.