Cuentos Clásicos del Norte, Primera Serie

By Edgar Allan Poe

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en la gran provincia de Nordland, y en
el funesto distrito de Lofoden. La montaña sobre cuya cima nos
encontramos es Helseggen, la Nebulosa. Ahora alzaos un poquillo, cogeos
de la hierba, si os sentís desvanecido, así, y mirad el mar detrás de la
zona de vapor que nos rodea."

Miré aturdidamente, y pude contemplar una ancha extensión del océano,
cuyas aguas tenían tal color de tinta que me hizo recordar
inmediatamente los relatos del _Mare Tenebrarum_ del geógrafo nubio. La
mente humana no podría concebir paisaje más desolado. A derecha e
izquierda, tan lejos como la vista podía abarcar, extendíanse, semejando
los baluartes del universo, hileras de pavorosas rocas negras y
escarpadas, cuyo lúgubre aspecto se realzaba poderosamente con el
bramido del oleaje que estrellaba contra ellas su blanca y fantástica
cresta, aullando y lamentándose por toda la eternidad. Exactamente
frente al promontorio sobre cuyo ápice nos encontrábamos, y a distancia
de cinco o seis millas en el mar, podía distinguirse una isla pequeña y
blanquizca; o hablando con más propiedad, podía discernirse su posición
por la violencia de la marejada que la envolvía. A dos millas más o
menos en dirección de tierra, levantábase otro islote más pequeño,
horriblemente escarpado y estéril, y circundado a diversos intervalos
por un hacinamiento de negras rocas.

El aspecto del océano, en el espacio comprendido entre la playa y el
islote más distante, era muy inusitado. Aun cuando en aquel momento
soplaban ráfagas de viento tan violentas hacia tierra que un bergantín
al largo, muy lejos, se mantenía con todos los rizos tomados, y su casco
entero se hundía constantemente fuera de la vista, no había, sin
embargo, el menor oleaje, sino simplemente una especie de rápido, corto
y enfurecido movimiento del agua en todas direcciones, tanto en sentido
del viento como hacia cualquier otro lado. Apenas se veía espuma,
excepto en la inmediata proximidad de las rocas.

"La isla que se ve a la distancia," resumió el anciano, "es llamada
Vurrgh por los noruegos. La otra, a la mitad del camino, es Móskoe.
Aquélla, a una milla al norte, es Ambaaren. Más lejos están Islesen,
Hótholm, Keíldhelm, Suarven y Búckholm. Más allá todavía, entre Móskoe y
Vurrgh, se encuentran Ótterholm, Flimen, Sandflesen y Stockolm. Éstos
son los verdaderos nombres de las islas; pero la razón por la cual se
haya pensado en denominarlas todas es cosa que vos no podréis comprender
ni la comprendo yo tampoco. ¿Oís algo ahora? ¿Notáis algún cambio en el
agua?"

Haría diez minutos más o menos que nos encontrábamos en lo alto de la
roca de Helseggen, hasta donde habíamos subido por el interior de
Lofoden, de

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Text Comparison with The Works of Edgar Allan Poe — Volume 1

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verses, which was soon published.
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While we read the pages of the 'Fall of the House of Usher,' or of 'Mesmeric Revelations,' we see in the solemn and stately gloom which invests one, and in the subtle metaphysical analysis of both, indications of the idiosyncrasies of what was most remarkable and peculiar in the author's intellectual nature.
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Indeed, I had so well secured them in their places, that such an accident was entirely out of.
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In this rim was screwed the large tube of the condenser, the body of the machine being, of course, within the chamber of gum-elastic.
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Fancy revelled in the wild and dreamy regions of the moon.
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It has since been to me a matter of deep regret that an awkward accident, at this time, occasioned me the loss of my little family of cats, and deprived me of the insight into this matter which a continued experiment might have afforded.
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even.
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After some inquiries respecting his health, I asked him, not knowing what better to say, if he had yet obtained the scarabæus from Lieutenant G ----.
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" "I am sorry--very sorry--for we shall have to try it by ourselves.
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" With a heavy heart I accompanied my friend.
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Legrand, however, although evidently much disconcerted, wiped his brow thoughtfully and recommenced.
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particularly allude.
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is well fortified; and in this respect is as much indebted to nature as to art.
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Knew Madame L.
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If, dating our.
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But I wish to call your attention to the distinction which is made between 'drowned bodies,' and 'bodies thrown into the water immediately after death by violence.
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The villains have escaped for the time, but the police are upon their trail, and some of them will soon be taken.
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If hemmed, the matter is nearly out of the question.
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Monck Mason, and Mr.
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[Mr.