Cuentos Clásicos del Norte, Primera Serie

By Edgar Allan Poe

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luego una pistola de su
pecho y la colocó sobre la mesa sin la menor precipitación.

El semblante del marinero se encendió como si le acometiera un acceso de
asfixia. Levantóse y aseguró el garrote; pero un instante después se
dejó caer sobre la silla, temblando violentamente y con aspecto mortal.
No pronunció una sola palabra. Yo le compadecía desde el fondo de mi
corazón.

--Amigo mío,--dijo Dupín en tono afectuoso,--os alarmáis sin motivo,
realmente. No intentamos haceros daño alguno. Yo sé perfectamente que
sois inocente de las atrocidades de la rue Morgue. No negaré, sin
embargo, que en cierto modo os encontráis complicado en ellas. Por lo
que os he dicho comprenderéis que he tenido datos sobre este asunto,
datos que jamás podríais imaginar. Ahora la cosa se presenta de esta
manera. Nada habéis hecho que pudierais haber evitado; nada ciertamente
que os haga culpable. Ni siquiera sois culpable de robo, cuando podríais
haber robado impunemente. Nada tenéis que ocultar, ni tenéis razón
alguna para hacerlo. De otro lado, todos los principios de honor os
obligan a confesar lo que sabéis. Un hombre inocente se encuentra ahora
en prisión acusado de un crimen del cual vos podéis señalar el
perpetrador.--

El marinero había recobrado en gran parte su presencia de ánimo mientras
Dupín pronunciaba estas palabras; mas todo el aplomo había desaparecido
de su continente.

--¡Así Dios me ayude!--exclamó tras breve pausa.--Os diré todo lo que sé
de este asunto, mas no puedo esperar que creáis siquiera la mitad; loco
sería, en verdad, si tal pensara. Sin embargo, soy inocente, y mi último
suspiro será muy limpio si muero por esta causa.--

Lo que dijo en substancia fué lo siguiente. Había realizado últimamente
un viaje al archipiélago indio. Un grupo, del cual formaba parte,
desembarcó en Borneo y siguió al interior en excursión de placer. Él y
un camarada cogieron al orangután. Muerto su compañero, pasó el animal a
su exclusiva propiedad. Después de muchas dificultades en su viaje de
regreso, ocasionadas por la intratable ferocidad de su cautivo, logró al
fin instalarlo con seguridad en su propio domicilio en París, donde
tratando de evitar la desagradable curiosidad de los vecinos, lo tuvo
cuidadosamente encerrado hasta que se recobrara de una herida en el pie
causada por una astilla a bordo del buque. Su designio posterior era
venderlo.

Volviendo a su casa después de una fiesta de marineros, en la noche, o
más bien en la mañana del crimen, encontró al animal instalado en su
propio dormitorio, en donde se había introducido forzando la puerta de
un pequeño gabinete contiguo en el cual pensaba su amo tenerle
seguramente confinado. Navaja abierta

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Text Comparison with The Raven Illustrated

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"'Tis some visitor," I muttered, "Tapping at my chamber door-- Only this and nothing more.
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" [Illustration: 9015] Presently my soul grew stronger; Hesitating then no longer, "Sir," said I, "or Madam, truly Your forgiveness I implore; But the fact is I was napping, And so gently you came rapping, And so faintly you came tapping, Tapping at my chamber door, That I scarce was sure I heard you"-- Here I opened .
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"Surely," said I, "surely that is Something at my window lattice; [Illustration: 0019] Let me see, then, what thereat is, And this mystery explore-- Let my heart be still a moment And this mystery explore;-- 'Tis the wind and nothing more.
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[Illustration: 0022] Then this ebony bird beguiling My sad fancy into smiling, By the grave and stern decorum Of the countenance it wore, " Though thy crest be shorn and shaven, Thou," I said, " art sure no craven, Ghastly, grim and ancient Raven Wandering from the Nightly shore-- Tell me what thy lordly name is On the Night's Plutonian shore!" Quoth the Raven, "Nevermore.
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" [Illustration: 0024] But the Raven, sitting lonely On that placid bust, spoke only That one word, as if his soul in That one word he did outpour.
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" But the Raven still beguiling All my sad soul into smiling, Straight I wheeled a cushioned seat in Front of bird and bust and door; Then, upon the velvet sinking, I betook myself to linking Fancy unto fancy, thinking What this ominous bird of yore-- What this grim, ungainly, ghastly, Gaunt, and ominous bird of yore Meant in croaking " Nevermore.
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whose velvet violet lining, With the lamplight gloating o'er, _She_ shall press, ah, nevermore! [Illustration: 0026] [Illustration: 0027] Then methought the air grew denser, Perfumed from an unseen censer Swung by angels whose faint footfalls Tinkled on the tufted floor.
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Quoth the Raven, " Nevermore.
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And the lamplight o'er him streaming Throws his shadow on the floor, And my soul from out that shadow That lies floating on the floor Shall be lifted--nevermore! [Illustration: 0035].